lunes, 14 de septiembre de 2009

Ecuapop en el programa "Solidaridad en el aula"




ECUAPOP EN EL PROGRAMA SOLIDARIDAD EN EL AULA
Curso 2009-2010



Inmigración / diversidad e interculturalidad


Organización: Asociación Santa Bárbara
Tipo de actividad: Charla demostración - Material audiovisual
Público al que va dirigida: Alumnado de 14 a 16 años, padres y profesores
Duración aproximada: hora y media
Número máximo de participantes: 200
Lugar de realización: Centro educativo
Ámbito geográfico: Comunidad Valenciana
Calendario del que se dispone: Todo el curso escolar
Horarios: Indistinto

Ecuapop vuelve a formar parte del programa Solidaridad en el Aula. Por ello, los centros interesados en visionar Ecuapop y trabajar en las aulas los valores desarrollados en el documental a través de la unidad didáctica pueden solicitarlo a Fundar.

Solidaridad en el Aula es un proyecto de la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado de la Comunidad Valenciana, Fundar, que cuenta con el apoyo de la Generalitat Valenciana, de entidades solidarias y de entidades representativas de la comunidad educativa.

El proyecto nace en el año 2002 como una herramienta para promover la integración, la interculturalidad, la educación en valores y la formación de futuros voluntarios entre el alumnado de educación secundaria de la Comunidad Valenciana.

Solidaridad en el Aula es una herramienta para promover de forma activa la participación y el compromiso social de los jóvenes. Con cinco ediciones a sus espaldas, en 2008 da un paso más en su propósito, con la creación de la Red de Centros Educativos Solidarios y la institución de un Sello Solidario y de un Premio Anual a la Solidaridad en el Aula.

La Red supone un compromiso de cada Centro con un catálogo de actividades solidarias, centradas en transmitir valores de convivencia, tolerancia, diversidad, integración, diversidad cultural y voluntariado, con el objetivo de sensibilizar y comprometer a toda la comunidad escolar en estos valores.

Respaldado por la Dirección General de Inmigración, el programa presta especial atención a aquellos centros que cuentan con estudiantes de diferentes nacionalidades en sus aulas y que promueven valores de diversidad e interculturalidad.

Compromiso, proximidad, integración, diversidad cultural y fomento de las experiencias asociativas son los conceptos clave.

El objetivo de Solidaridad en el Aula es promocionar el voluntariado entre toda la comunidad educativa y contribuir a la integración del alumnado inmigrante a través de valores solidarios.

Dirigido a padres, madres, profesorado y alumnado, Solidaridad en el Aula pretende sensibilizar y comprometer a toda la comunidad escolar en valores de voluntariado, integración y diversidad cultural, así como promover la participación y el compromiso social mediante la creación de una Red de Centros Educativos Solidarios, comprometida con un catálogo de actividades solidarias y unida por un calendario de eventos y por un conjunto de herramientas pedagógicas y de difusión en red.


Dentro del Programa Solidaridad en el Aula, Fundar se compromete a:

a) Financiar el coste de las actividades propuestas por las entidades colaboradoras y por la propia Red, así como las actividades propuestas por los centros, siempre y cuando éstas se justifiquen adecuadamente.

b) Reconocer a los centros que se adhieran a la Red mediante la entrega del Sello Solidario.

c) Proporcionar a los Centros Educativos, a las entidades colaboradoras y al resto de agentes participantes el apoyo y asistencia necesarios para ejecutar las actividades programadas.

d) Difundir tanto el Programa Solidaridad en el Aula como las actividades programadas en los CES.

e) Atender y dar respuesta a las solicitudes y/o consultas de los centros educativos y del resto de organizaciones colaboradoras.


Para más información:

Irene Genovés
Programa Solidaridad en el Aula
Fundar
Teléfono: 96351 1762
E-mail: solidaula@fundar.es



miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Somos racistas?


La Vanguardia publicó una entrevista al profesor de la Universidad de Barcelona Esteve Espelt en relación a su libro ¿Somos Racistas?, publicado por editorial Icaria. El libro realiza un brillante análisis de las causas del racismo, invitandonos a analizar y hacer frente a nuestras propias inconsistencias y debilidades.

Como bien dice Esteve Espelt, en tiempos de crisis tenderá a aumentar el racismo, "por el motivo del chivo expiatorio y también porque la crisis provoca más competencia por los recursos". Dice el profesor en su libro que "las situaciones de crisis económica, al generar privaciones, elevan el nivel de frustración de las personas y con esta la agresión. Pero a menudo la agresión no se dirige al origen de la frustración (el sistema económico) sino que se desplaza hacia objetivos más débiles y accesibles". Es en este marco que debemos analizar un gran número de los comentarios innegablemente racistas generados por lectores en la web de La Vanguardia como respuesta a la entrevista. Es también en este marco que exigimos tanto a la dirigencia política como a los medios de comunicación un comportamiento responsable y democráctico que aporte a la cohesión social.

En su libro Esteve Espelt hace mención de la clásica investigación de Hovland y Sears para ilustrar el impacto de la crisis en el aumento de las conductas racistas. Hovland y Sears analizaron los linchamientos que se produjeron en Estados Unidos entre 1882 y 1930. Observaron que el número de linchamientos variaba mucho de un año a otro, aumentando los años de crisis económica. En su estudio encontraron que era posible predecir el número de linchamientos ocurridos en un año determinado conociendo el precio del algodón (el mejor indicador de la economía). El número de linchamientos aumentaba a medida que bajaba el precio del algodón y, por lo tanto, la frustración económica era más alta. ¿A que precio cotiza hoy día el algodón en nuestro país?

A sabiendas que sería un error sacar conclusiones de los más de 300 comentarios que generó la entrevista, no se puede negar que produce un fundado temor leerlos detenidamente. Al punto tal que uno se queda con la sensación de que no está lejos el momento en que considerarse abiertamente racista no genere pudor alguno y por el contrario sea una manera de posicionarse frente al mundo. Francia, Bélgica, Suiza ya han mostrado signos de este temible orgullo. Esperamos y deseamos que nuestra dirigencia no pretenda sumar votos desde este sentimiento ignorante y miserable sino que por el contrario utilice todos sus recursos para hacer pedagogía y fortalecer su propia militancia por los derechos humanos. Que en definitiva es de lo que estamos hablando


A continuación, la entrevista en La Vanguardia haciendo click aquí.

lunes, 20 de julio de 2009

Entrevista en "La hora del documental"

Os ofrecemos la entrevista que le hicieron el 3 de julio de 2009 a Alfredo Llopico en el programa "La hora del documental", que se emite los viernes a las 18:30 horas y los lunes a las 9:30, en Radio Círculo, 100.4 de la FM. La intervención comienza a partir del minuto 16:10.

Para escucharla, haced click en la imagen y buscad el enlace a la izquierda "Escuche el programa: 3 de julio de 2009"


También podéis escucharlo aquí.


jueves, 25 de junio de 2009

El compromiso con la dignidad de las personas


Acaba de presentarse en la Comunidad Valenciana el Informe Anual sobre Migraciones e Integración CeiMigra 2008. Nos gustaría destacar algunas reflexiones del epílogo (páginas 349 y 350) de este informe acerca del papel que cada uno habrá de desempeñar en nuestro momento histórico actual. Bajo el lema “El compromiso con la dignidad de las personas” se afirma que con “la que está cayendo” en Europa tras la aprobación de la “Directiva de la vergüenza”, parece difícil seguir creyéndonos, sin más, la imagen de la culta, civilizada y solidaria Europa.

Salvo que la cultura pueda desvincularse, sin consecuencias, de la realidad, la Europa “culta” puede ser, en este momento, más que cuestionada. Los mensajes que, en ocasiones, se difunden, alentando la desconfianza, el miedo y el rechazo entre la población autóctona o previamente residente en Europa; los debates que se plantean en torno a si debemos o no “dejar entrar” a los inmigrantes en Europa, o la versión más actual de la “inmigración-0”; las afirmaciones acerca del coste generado por las personas migrantes a las sociedades receptoras; y, por supuesto, los diversos tópicos con que se inunda el “imaginario social” –del que todos formamos parte- parecen basarse más en el desconocimiento, en los prejuicios y en la búsqueda de votos fáciles, aunque sean peligrosos, que en la voluntad de aprender de la realidad social, ésa en la que todos aportamos nuestras opciones, nuestros valores y también nuestras limitaciones.

Salvo que la “civilización” sea compatible, para nosotros –que no para el resto del mundo-, con la desigualdad, la dominación, el empobrecimiento y la exclusión de los que no son “de los nuestros”, de los que no son “como nosotros”, la Europa “civilizada” puede ser también cuestionada. Es esta Europa la que ha aportado a la historia algunos elementos que, todavía hoy, deberían sonrojarnos ante el resto de la Humanidad. Lo insólito no es la barbarie que supusieron, por ejemplo, los siglos de dominación, explotación y latrocinio coloniales. Lo que resulta inaceptable es que esas formas de relación desigual e injusta se den todavía hoy, hacia “fuera de Europa”, a través de nuestras políticas “comerciales” o a través de la “externalización de fronteras”; y también hacia dentro, con la tolerancia de los ciudadanos y las instituciones europeas respecto de la desigualdad social, la pobreza, la marginación y la exclusión sociales o las discriminaciones –que algunos pudieron creer ya superadas- por motivos de sexo, étnica, cultura, religión, posición social y hasta por nacimiento. Más allá de la percepción de nuestro propio bienestar y desarrollo, estas situaciones siguen existiendo en el interior de la “civilizada Europa” y, por las prioridades visibles de nuestras instituciones –y las nuestras personales- no es fácil que tenga una respuesta ni una solución eficaz a corto plazo. Ahora bien, precisamente por ello, es urgente procurarlo.

Salvo que podamos afirmar, sin pestañear ni atragantarnos, que la “solidaridad” es compatible con las relaciones de “suma cero”, en las que unos ganan –evidentemente, nosotros- y otros pierden –todos los demás-, la Europa “solidaria” no parece ser muy defendible últimamente. Nuestra Ayuda al Desarrollo, nuestra cooperación y nuestras relaciones comerciales lo corroboran y, justamente por ello, deberían cuestionarnos hacia dónde vamos y queremos ir.

Cuando, en Europa, la crisis económica se utiliza como argumento para endurecer las posiciones políticas o para restringir la protección y garantía de los derechos humanos, especialmente contra las personas migrantes, el resto del mundo nos observa con estupefacción. Porque demasiados países han vivido una situación de crisis permanente en los últimos siglos. Porque el proteccionismo con el que hemos respondido en un tiempo récord para proteger los beneficios de algunas empresas socializando sus pérdidas cuando antes se habían privatizado sus ganancias, no se ha aplicado ni utilizado con anterioridad para proteger la vida y la dignidad de cientos de millones de seres humanos, ni siquiera en las últimas décadas.

¿Cómo promover el desarrollo que decimos perseguir, sin modificar nada de nuestra posición de poder, de privilegio, de dominación y de exclusión? Ni nuestro modelo de desarrollo es sostenible en términos ambientales ni energéticos, ni tampoco en términos sociales y de desigualdad.

sábado, 30 de mayo de 2009

ECUAPOP en el III Premio Federico Mayor Zaragoza

El pasado viernes, 29 de mayo de 2009, a las 12:30 horas tuvo lugar la entrega del III Premio Federico Mayor Zaragoza en los Reales Colegios de Tortosa.

Ecuapop: los de aquí, los de allí, fue uno de los 31 proyectos que han formado parte de esta iniciativa tan interesante cuyo objetivo es ensalzar las experiencias positivas de interrelación entre personas de diferentes culturas, donde el contacto entre unos y otros manifieste el enriquecimiento que supone el encuentro intercultural así como dar a conocer y potenciar nuevos modelos de convivencia plural.

Por ello, tuvimos la oportunidad de asistir al acto en compañía de Rosario Benavent, compañera y amiga de la Societat Cultural Amics de la Vall, que ha seguido todo el proceso de Ecuapop desde el primer día con la misma ilusión y convencimiento que nosotros.


La entrega del premio, que fue el primer acto de una Jornada por la Paz, en la que se celebró también el lanzamiento de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia en la comarca de las Tierras del Ebro, fue presidida por el Dr. Federico Mayor Zaragoza, Director General de la Unesco entre 1987 y 1999, que impartió la conferencia “Pluralismo, integración, convivencia”.

Mayor Zaragoza afirma que “ya en la década de los años 70 las Naciones Unidas advirtieron que si los países más prósperos no ayudaban a los más necesitados, un día las condiciones de vida insoportables de los países más pobres los harían emigrar, desesperados hacia las tierras más ricas.

Nosotros somos históricamente un crisol de culturas sobrevenidas. Ahora la pluralidad inherente aumenta considerablemente con la llegada de los inmigrantes (de más de 80 procedencias diferentes), nuevos y nuevas ciudadanos y ciudadanas. Todo el mundo debemos procurar que el nuevo escenario sea pacífico y amigable, y que se superen rápidamente los episodios ásperos que puedan presentarse y se consiga una convivencia plural y armoniosa".

“Ha llegado el momento de la solidaridad impulsada y ejercida por la sociedad civil sobre la base de la fraternidad que proclama el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Infinitamente distintos, -cada ser humano es único- pero radicalmente iguales, sin preeminencias de ningún orden, unidos por unos valores esenciales, aceptados por todos.”


“Hasta ahora, si miramos cuidadosamente hacia atrás, la gente nunca ha figurado en el estrado. Hemos sido súbditos, plantando en surcos ajenos, luchando por causas con frecuencia opuestas a las nuestras. Ahora ha llegado el momento de participar, de ser tenidos en cuenta, de ser ciudadanos plenos.”

¡Tenemos que ponernos todos en pie de paz! Ha llegado el momento de facilitar la transición desde la fuerza a la palabra, desde una cultura de imposición y violencia a una cultura de diálogo, alianza, mutuo conocimiento, paz.

¡Otro mundo es posible!"

Sin duda todas estas palabras del Dr. Federico Mayor Zaragoza, que compartimos plenamente, nos reconfortan y nos animan a seguir luchando e intentando aportar, como él mismo decía, nuestra semilla de compromiso que germinará en forma de una sociedad en la que nos sintamos parte e identificados.


lunes, 25 de mayo de 2009

Impresiones agridulces, sentimientos encontrados un poco de rabia.... y una grata sorpresa.

Ecuapop no podía acabar el curso sin proyectarse en Onda, de nuevo. Tras el estreno en la Cassola y la visita a la Secció del IES Serra d'Espadà, le tocaba al Instituto "mater" de este último, que además, es mi lugar de trabajo, el IES Serra d'Espadà. Precisamente por ser mi lugar de trabajo, quise poner especial interés en que el alumnado que viera el documental lo hiciera en las mejores condiciones. Tras un primer intento (en enero) en algunas clases de 3º de ESO por parte de algunos tutores, entre los que me incluyo, me cuestioné la estrategia. Digo "intento" porque en mi tutoría, la actividad nació gafada desde el principio: elegí el formato televisión y DVD y resultó una calidad de audio nefasta; elegí alargar la preparación con el dossier y mis alumnos perdieron el interés; elegí hacer pausas en la proyección para explicar y hacer algún que otro comentario y conseguí encender los ánimos de aquellos más críticos con la inmigración, de forma que solo vimos el documental a trozos. Para acabar de arreglarlo, caí enfermo y estuve 15 días de baja, con lo que el final de la historia de Cristian llegó casi un mes después de empezar.... Resulta irónico comprobar cómo la peor experiencia con Ecuapop se dio cuando el único responsable de la misma era el propio codirector.....

Por todo esto, decidí hablar con Pepe Seco, nuestro solícito y esforzado orientador, para diseñar algo mejor para 1º de Bachillerato. Decidimos hacer 4 proyecciones, una por curso, que duraran dos sesiones como máximo. Los tutores se encargarían de la primera y yo de la segunda. Organizativamente, hemos triunfado. Además, las proyecciones se hicieron en su mayoría en un salón de actos con buen audio y mejor imagen.

¿Qué ocurrió en los coloquios? Cosas esperadas y alguna que otra sorpresa.

Esperaba tensión en una clase (advertido por su tutora) y encontré mucho interés en la proyección; unas 8 personas en esta clase son rumanas, y éstas quisieron compartir sus sentimientos, que eran muy similares a los de Cristian. Con ellas charlé al finalizar la clase y me demostraron cómo verdaderamente vivir una experiencia como esta te hace madurar antes. Pocos autóctonos hacen gala de esa claridad de ideas... ¿o sí?

Esperaba un coloquio relajado en la siguiente clase (acababamos de proyectar Ecuapop en la UJI con muy buen sabor de boca) y tuve uno encendido. Dos chicas prendieron la mecha de la intransigencia y cruzaron la frontera de la corrección (me refiero a la de la educación, no a la política) y se recitó casi entero el decálogo del buen "anti-inmigrante": nos quitan el trabajo, roban, reciben más ayudas que nosotros, etc. Es verdad que hacia el final, dos estudiantes rebatieron con corrección esas opiniones, pero yo me atrevo a decir que las otras sonaban más alto, retumbaban en la sala e incluso su eco se mantuvo unos minutos después de marcharse. Simplemente hablan más alto, pero no con más razones. ¿Lo entienden así todos los que callaban? No calló la única inmigrante de la clase, una chica peruana: Pero, no todos somos así! (les suena)

Acto seguido entraba otro curso en la sala de proyección. Esperaba más de lo mismo y tuve una grata sorpresa. Venía siendo habitual que, tras el documental y unas breves palabras de los directores, las primeras manos que se alzasen fuesen personas poco dispuestas a debatir, y sí a imponer, en voz alta, sus ideas sobre la inmigración (véase decálogo unas líneas más arriba), por eso, cuando la chica alzó la suya, me temí una chispa similar a la de la clase anterior. Cuál no fue mi sorpresa al comprobar que esta chica "española pero inmigrante" (según sus propias palabras) hacía una defensa argumentada de los derechos humanos y de la fraternidad entre todos los hombres y mujeres (todo ello muy educado y sin alzar la voz). Hubo aplausos a su primera, segunda y hasta tercera intervención. Yo le di la enhorabuena y me quedé con la duda de si los aplausos eran de aprobación a sus razones o de simple reconocimiento al atrevimiento de la compañera. Nadie más habló, por eso me quedó la duda...

Ya no esperaba mucho de la última clase y poco recibí. La única clase en toda la andadura de Ecuapop este curso en la que ni una sola persona había nacido fuera de España y mi sensación fue como la de un físico nuclear dando una charla en una convención de charcuteros. Creo firmemente que necesitamos el contacto con las minorías para sentir un mínimo interés por aquello que es ajeno a nosotros, y aquí, la minoría inmigrante no estaba presente.

En Onda sentimos en muchas ocasiones lo que podría denominarse un enorme vacío de compromiso. Si hemos sido capaces de construir una sociedad que aparentemente repudia, denuncia y persigue actitudes como los comportamientos machistas, homofóbicos o racistas sin vacilaciones, por qué cuando vamos a Onda parece que las opiniones de los intolerantes acudan en nuestra búsqueda, los prejuicios dan la impresión de estar cada vez más extendidos o las opiniones sin fundamento cimentadas en la mentira se instalan cada vez con más solidez. Y eso nos preocupa. No podemos comprender cómo hemos llegado a este punto. No hay que olvidar que este documental nació en Onda, debido a la situación social que percibimos allí. Nuestro compromiso era primero con esa sociedad, la más próxima a nuestras vidas, con el convencimiento de que debíamos hacer uso de esa pequeña parcela de poder que cada uno tiene para crear algo positivo, para sembrar y no destruir, para convencer con la palabra y no con la fuerza.

Queremos creer que ha servido para algo.

ECUAPOP regresa a la Universidad


El pasado día 20 de mayo se presentó Ecuapop: los de aquí, los de allí en el Seminario Intercultural del Máster Internacional de Estudios de Paz, Conflictos y Desarrollo de la Universitat Jaume I de Castellón.

La coordinadora Irene Comins nos dio la bienvenida a una Sala de Grados de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Empresariales que poco a poco fue llenándose de estudiantes del Máster interesados en nuestro documental.

Tras una breve presentación y la proyección, comentamos los pormenores del rodaje así como nuestras motivaciones y expectativas. Hay que decir que siempre nos interesa ver cómo es la reacción de un tipo de público, en este caso universitario, al cuál no iba dirigida en primer lugar nuestra historia. Fue especialmente reconfortante la intervención de una persona para señalar que le había parecido muy acertada la elección de la música (¡menos mal!, pues esa fue una de nuestras primeras y arriesgadas apuestas...)

Agradecemos a la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz que pensara en nosotros y en nuestro proyecto de sensibilización para incluirlo en su propuesta formativa este año. Esperamos volver a colaborar con ellos en el futuro.